lunes, 20 de febrero de 2012

Epílogo

no se qué buscaba
cuando encontré tu nada

encarcelada en recuerdos
corría con los ojos muertos
hacia tus brazos de hidra

a modo de ofrenda a un dios pagano
iba yo con una lanza en mi mano
y mi corazón rojo en un plato

pero iluminada por la providencia
justo en el medio del camino
sufrí un apaciguamiento repentino
y detuve mis pies de artemisa

vi a mi antigua piel que sin ojos corría
vi a tu lengua de serpiente verter hiel
vi a tu boca moverse en sintonía
enunciando frases enmohecidas

vi a la hidra devorar y a mi piel sangrar
pero yo no estaba allí, ya no

lunes, 9 de enero de 2012

La cárcel de cajoncitos

Una habitación de 6 metros de alto. Cuatro paredes forradas de pequeños cajoncitos de madera. Ninguna ventana. Una mujer. Un hombre. Se distraen, se abrazan, se ríen. Fuman un cigarrillo a medias. El hombre fija su atención fuera de la escena. Se da media vuelta y le da la espalda a la mujer, que súbitamente pone un gesto sombrío. Un cajón se abre de repente a sus espaldas a la altura de su cabeza y la golpea. El cajón contiguo se abre asimismo. Tres más. De los cajones emergen figuras incorpóreas y dan giros y vuelcos alrededor de la mujer, que baja la cabeza. Las figuras fantasmales se arremolinan en torno de ella. Se logra vislumbrar que muchos de aquellos espectros son ella misma, el hombre que se dio la media vuelta, pero también otros sujetos que no pertenecen a la escena presente. La mujer, abatida, intenta cerrar los cajones inútilmente, pues no ha terminado de salir lo que contienen en su interior. Con una mirada cansina anhela una ventana, la busca, como inventándola. El hombre, que no ha escuchado ni visto nada, vuelve a dar la vuelta con una sonrisa, quedando ahora de frente a la mujer. En ese movimiento, los cajones se cierran raudamente, la humareda de voces y cuerpos fantasmales desaparece en sus pequeños interiores de fieltro y la mujer ensaya una sonrisa que esboza la ventana en su boca.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

deep down there's the fear of all things, of you

lo que querés es agujerear
te vendés bien, sonrisa del millon

pero sos simple, sonrisa blanca
y ya no quiero jugar tu juego
me ganás, siempre pierdo la cabeza

lo que quiero es vengarme
pero nunca supe cómo romper al otro
no tengo herramientas para herir
me las prestas?

no sirvo para esto


 

jueves, 20 de octubre de 2011

agent provocateur

tu boca me llama
pero tengo que acercarme demasiado
solo para saber qué lo que esta diciendo

quiero tus extremos
dame fuego, dame hielo

clavate en mi como un puñal
te siento romperme en pedazos
me siento romper en pedazos

destripá, destrozá, aniquilá
solo para saber qué es lo que estoy diciendo


martes, 18 de octubre de 2011

moral for the nonsense

De a ratos lo correcto es hacer todo mal a conciencia.

Quien sabe. Mi corazón no entiende y lastima
El equilibrio es pasajero o tal vez permanente.
Hasta que lo averigüe, es bueno jugar con el límite. O tan malo. O tan malo.

Ordenar mi casa, estudiar, limpiar, limpiarme de ella.
Get yourself clean, my lady.
Right away, sir!
Pero no es tarea fácil. 
 

miércoles, 28 de septiembre de 2011

la ilusión de hacerte mella

soñé que te hacía enojar y llorar, 
me gritabas con lágrimas
tus cejas entornadas, sufrientes
tu boca abierta, tus dientes blancos

levantabas tu mano derecha y hacías gestos
luchabas contra la gente que te retenía
y me gritabas y llorabas
tenías bronca y tenias dolor.

todo iba en otra frecuencia para mi
tus palabras no las entendía

irrelevantes sonidos de tu boca 
tu dolor, no lo comprendía
una ajenidad que no me toca.

que lindo verte vulnerable
destruida y sufriente
herida de muerte
por mí

todo se sucedía en cámara lenta
para poder apreciar mejor tus movimientos
sos continente sin contenido
una máscara sin portador.
lo que quiero son las herramientas para destruirte

porque sos un edifico de trescientos pisos
sos una ciudad milenaria
sos un océano profundo, inmenso
no sos abarcable, por favor, volvete abarcable
volvete destruible, por favor.

jueves, 8 de septiembre de 2011

odio

Te arrojas al otro
Mercancía sin valor
Regalarte así, rota, rota
Me encanta verte asi
Rota, horrible

Hubo un error
Algo me quedo en vos
Apresado en tu cuerpo
Y aquí estoy mitad yo, mitad vacío

Sos ajena a mi, no sos nada
Tu sexo y mi sexo
Tu muerte, tu muerte
Desaparecé, desaparecé

Yo soy la que come silencio
La que miente, te miento

No hay nada que hacer, señora
Va a haber que extirpar